domingo, 27 de octubre de 2024

Al irte, te llevaste esos colores.


 Ha sido una semana muy difícil, de esas en las que cada segundo se siente pesado, donde el mundo sigue avanzando, pero yo me siento anclado. Te extraño. Te necesito. A mi alrededor, todo se mueve: la gente pasa, los tacones ajenos resuenan en el pavimento, y las penas de los demás se filtran y me hieren, como si solo al rozarme pudiera sentirlas.

Pero si pudiera saber que estás a solo unos kilómetros, si pudiera sentir tu abrazo, o simplemente saberte cerca, sé que todo sería diferente. Me enseñaste a sacudirme el polvo, a encontrar de nuevo la sonrisa, a mirarme al espejo y ver algo de ti en mis ojos. Me bastaba verte, solo verte, y el mundo se calmaba. Como en esa canción que dice: "Si tú fuiste el que me enseñó a pintar, ¿por qué no me hablaste de los grises?"

Al irte, te llevaste esos colores. Ahora, el mundo es un lienzo más opaco, más frío. Y no es lo mismo sin vos, papá. Es darme la vuelta y buscarte sin encontrarte: a tu lado de la torta, en ese acto escolar abrazando a tu nieto. La vida sigue girando, y yo sigo buscando esos momentos en los que corríamos juntos, riéndonos de nuestras propias tonterías, solo de nosotros. Todo era más fácil cuando estabas aquí.

Al irte, te llevaste esos colores.

 Ha sido una semana muy difícil, de esas en las que cada segundo se siente pesado, donde el mundo sigue avanzando, pero yo me siento anclado...